25.01.2018

Deficiencia de hierro en la insuficiencia cardíaca

La NOTICIA DEL DÍA de hoy, pretende reconocer la actividad de los médicos residentes, sobre los que recae buena parte de la práctica asistencial hospitalaria. Si bien de otra especialidad el Editor saluda especialmente a los jóvenes colegas que cuidaron su salud durante su reciente internación.

Se trata, la que será comentada, de una revisión publicada en el último número de la Revista del CONAREC que aborda el tema del diagnóstico y las alternativas terapéuticas de la deficiencia de hierro en la insuficiencia cardíaca*, tópico que ya fuera abordado en esta columna el 2 de agosto de 2017.

Señala Mauro Rossi Prat, autor de la revisión, que actualmente se dispone de un amplio arsenal terapéutico para la insuficiencia cardíaca, con indicaciones precisas, que han demostrado beneficios significativos en cuanto a mejora de la calidad de vida, reducción de internaciones y mortalidad.

No obstante dichos esfuerzos, esta última continúa siendo elevada en los pacientes afectados. Una de las explicaciones más fuertemente estudiadas para explicar este fenómeno es la presencia de comorbilidades padecidas por el paciente, que desempeñan un papel vital en el pronóstico de la afección.

Estas comorbilidades pueden afectar la eficacia de los distintos tratamientos para la enfermedad de base, así como la misma puede repercutir en el tratamiento de dichas comorbilidades.

La deficiencia de hierro (DH) es una comorbilidad frecuente en pacientes con insuficiencia cardíaca (IC). El déficit en la ingesta, el edema intestinal que genera malabsorción sumado al estado proinflamatorio propio de la IC llevan a una disrupción de la homeostasis del hierro.

Esta deficiencia puede ser funcional, manteniendo depósitos normales, o absoluta, debido al agotamiento en aquéllos.

La evidencia reciente ha apoyado al déficit de hierro como marcador pronóstico en la IC, independientemente de la presencia o no de anemia.

La asociación entre valores bajos de hemoglobina y hematocrito es muy prevalente en la evolución de estos pacientes.

En el Framingham Heart Study, un valor bajo de hematocrito demostró ser un factor de riesgo significativo para la aparición de IC sintomática.

También existen en la literatura estudios observacionales que han demostrado la asociación entre la presencia de anemia y la menor supervivencia de los pacientes con IC.

Por su parte, la anemia es una de las patologías más prevalentes a nivel mundial, afectando a casi 2.000 millones de personas. Dentro de sus distintas etiologías, la anemia por déficit de hierro continúa siendo la causa más frecuente. La prevalencia de anemia entre pacientes con IC varía entre 30 y 50%.

Hoy en día, se reconoce a la deficiencia de hierro (DH) como una entidad independiente de la anemia, con valor pronóstico demostrado en los pacientes con IC. Su presencia repercute negativamente en la calidad de vida y se podría considerar como un objetivo terapéutico a corregir..

El diagnóstico de DH, en la actualidad y que es también el que se utilizó en los ensayos clínicos, incluye valores de ferritina menores a 100 μg/l para la deficiencia absoluta, y valores de entre 100 y 300 μg/l pero asociados a una saturación de transferrina menor al 20%, para definir la DH funcional.

A su vez, mediadores biológicos que intervienen en la homeostasis del hierro, como la hepcidina, se han planteado incluso como posibles futuras dianas de tratamiento, analiza el autor.

Los distintos ensayos clínicos que evaluaron las terapias con reposición de hierro tenían como población diana pacientes con IC avanzada, con tratamiento médico completo y persistencia sintomática.

Esto es importante dado que en determinados subgrupos de pacientes con IC, rechazados para trasplante o para terapia de resincronización cardíaca, los objetivos clínicos a lograr giran en torno a la mejoría en la calidad de vida y la clase funcional. La evidencia más reciente proviene de los estudios multicéntricos y aleatorizados CONFIRM-HF y EFFECT-HF en donde se demostró beneficio significativo en capacidad funcional y calidad de vida, con menor cantidad de reinternaciones por IC.

La inclusión de terapias de reposición de hierro debería considerarse o discutirse en aquel subgrupo de pacientes con IC avanzada en los que el principal objetivo sea la mejoría en su calidad de vida.

* Mauro Rossi Prat. Deficiencia de hierro en la insuficiencia cardíaca: diagnóstico y alternativas terapéuticas. Revista CONAREC Año 2017, Número 141, Volumen 32. http://www.revistaconarec.com.ar/contenido/art.php?recordID=OTA0

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